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Thursday, November 22, 2018
“Estamos cambiando el funcionamiento elemental del planeta”
My most recent interview to El País:
Manuel B. Araújo (Bruselas, Bélgica, 1969) explica que su especialidad, la biogeografía, surge de una pregunta muy antigua: ¿Por qué los seres vivos están distribuidos como están? “Es decir, ¿por qué, por ejemplo, los canguros no han habitado nunca la península Ibérica?”, ilustra el investigador del Museo Nacional de Ciencias Naturales del CSIC, recientemente galardonado con el Ernst Haeckel Prize de la Federación Europea de Ecología por su trabajo sobre los impactos del cambio global en la biodiversidad. “La respuesta es compleja, pero parte de ella tiene que ver con el clima. Tratamos de relacionar la distribución de las especies con parámetros medioambientales, tanto futuros como pasados”. Reflexivo y “medianamente optimista” con la deriva planetaria, Araújo avisa de que siempre hubo fenómenos climáticos, pero ninguno como este: “La diferencia es el agente de cambio, el hombre. Es la primera vez que una especie altera con esta intensidad el clima”.
Complete interview here
Monday, April 29, 2013
Interview with Blog @ National Museum of Natural Sciences of Madrid
See the following blog interview if you want to know more about my views on several issues of my work, but also on the role of Natural History Museums and their collections, the need for greater collaboration between taxonomists and macroecologists, and issues related to science funding. It is all in Spanish I am afraid...
To give you a bit of a taste for the content:
Pregunta: ¿No existe el riesgo de crear un sistema científico a dos velocidades en el que unos pocos tienen todos los recursos y otros muchos no tienen ninguno?
Respuesta: Sí claro, el "café para todos" puede dar lugar al "café para muy pocos" y eso tampoco es bueno. A partir de un determinado nivel de competitividad es imposible discriminar niveles de calidad y las decisiones de financiación son arbitrarias. Esto ha ocurrido en la primera convocatoria de proyectos de la ERC donde se rechazaron 97% de los proyectos y en la última convocatoria del programa Severo Ochoa donde se han dejado sin financiar centros de investigación evaluados con el 100%. La solución pasa, naturalmente, por ofrecer un nivel de financiación en consonancia con la dimensión y ambición de la masa crítica disponible. Por otro lado, hay que repensar la forma de organizar la ciencia en España de modo que permita la financiación de núcleos competitivos sin condenar a la obsolescencia a los restantes polos de actividad científica. Una posibilidad sería emular el sistema adoptado en algunos países nórdicos como Dinamarca y Finlandia. En estos países se reforzó de forma muy sustancial la financiación de grupos competitivos. Al mismo tiempo se reorganizaron los grupos de investigación. Pequeñas unidades de investigación, generalmente dirigidas por un único investigador principal, se han integrado en unidades de excelencia generosamente financiadas. De este modo, ha sido posible movilizar investigadores con características diferenciadas en la construcción de una agenda científica común, reforzando al mismo tiempo la capacidad de estos países de competir por recursos internacionales competitivos. En España, una política análoga podría dar resultados positivos. De hecho hay mucho margen de mejora ya que, contrariamente a la tendencia internacional que es concentración de masa crítica y de trabajo en red, continuamos teniendo una excesiva atomización de los grupos de investigación.
To give you a bit of a taste for the content:
Pregunta: ¿No existe el riesgo de crear un sistema científico a dos velocidades en el que unos pocos tienen todos los recursos y otros muchos no tienen ninguno?
Respuesta: Sí claro, el "café para todos" puede dar lugar al "café para muy pocos" y eso tampoco es bueno. A partir de un determinado nivel de competitividad es imposible discriminar niveles de calidad y las decisiones de financiación son arbitrarias. Esto ha ocurrido en la primera convocatoria de proyectos de la ERC donde se rechazaron 97% de los proyectos y en la última convocatoria del programa Severo Ochoa donde se han dejado sin financiar centros de investigación evaluados con el 100%. La solución pasa, naturalmente, por ofrecer un nivel de financiación en consonancia con la dimensión y ambición de la masa crítica disponible. Por otro lado, hay que repensar la forma de organizar la ciencia en España de modo que permita la financiación de núcleos competitivos sin condenar a la obsolescencia a los restantes polos de actividad científica. Una posibilidad sería emular el sistema adoptado en algunos países nórdicos como Dinamarca y Finlandia. En estos países se reforzó de forma muy sustancial la financiación de grupos competitivos. Al mismo tiempo se reorganizaron los grupos de investigación. Pequeñas unidades de investigación, generalmente dirigidas por un único investigador principal, se han integrado en unidades de excelencia generosamente financiadas. De este modo, ha sido posible movilizar investigadores con características diferenciadas en la construcción de una agenda científica común, reforzando al mismo tiempo la capacidad de estos países de competir por recursos internacionales competitivos. En España, una política análoga podría dar resultados positivos. De hecho hay mucho margen de mejora ya que, contrariamente a la tendencia internacional que es concentración de masa crítica y de trabajo en red, continuamos teniendo una excesiva atomización de los grupos de investigación.
Thursday, June 14, 2012
Iberia Change
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